¿Qué síntomas presenta la artrodesis de tobillo?

Publicado en por Carlos Zuriguel

Cuando una persona presenta fortísimos dolores y deformaciones en el tobillo como consecuencia de una artritis, de alguna fractura que no se ha curado bien, de una artrosis de tobillo, o bien por alguna infección o defecto congénito, se puede recurrir a una técnica quirúrgica denominada artrodesis de tobillo. En el presente artículo se explica en qué consiste, sus riesgos y los procedimientos terapéuticos alternativos.

¿Qué es la artrodesis de tobillo?

Es una intervención quirúrgica cuyo propósito es fijar la articulación, el tobillo en este caso, con el objeto de corregir la deformidad, aliviar el dolor del paciente y mejorar el apoyo.

¿En qué consiste exactamente dicha intervención?

Se trata de bloquear el movimiento de la articulación del tobillo a través de cirugía. Para ello, el cirujano quita las superficies de deslizamiento, denominadas cartílagos, de los huesos que se pretenden fijar.

A veces se necesita un injerto de hueso Como medida complementaria a la intervención, en ocasiones resulta necesario añadir un injerto de hueso. Dicho hueso se obtiene, por lo general, de otra zona del organismo.

Riesgos de la intervención

Como toda intervención, la artrodesis de tobillo puede derivar en ciertas complicaciones. Las más habituales son: infecciones, hematomas, aflojamiento del material que se ha implantado, flebitis, rigidez articular y necrosis cutánea.

Pérdida definitiva del movimiento

En todo caso, el principal inconveniente de esta técnica es que el paciente sufre, inevitablemente, la pérdida definitiva del movimiento del tobillo. Eso sí, dicha pérdida queda compensada, en parte, mediante del movimiento de las articulaciones adyacentes.

Alternativas

Existen alternativas a los problemas de tobillo como son: pérdida de peso por parte del paciente, tratamientos con analgésicos antiinflamatorios y reposo relativo.

Alivio parcial

De cualquier modo, hay que tener muy claro que estas terapias y medidas alternativas solamente mejoran parcialmente los síntomas o alivian, en mayor o menor medida, el dolor. En ningún caso, detienen el desgaste progresivo de la articulación, por lo que, con el tiempo, es bastante posible que el paciente deba pasar por el quirófano para realizarse una artrodesis.

20080130_01_0027

Etiquetado en Enfermedades

Comentar este post